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DEL PUTUMAYO AL CENTRO DE BOGOTÁ

diciembre 9, 2008

DEL PUTUMAYO AL CENTRO DE BOGOTÁ

“La toma del Yagé ha dejado su sitio de origen”

Por Diana Marcela Gómez Morales

Andrés un joven de 22 años, empezó a sentir alucinaciones; luego de una hora de ceremonia se sentía como volando en un sueño del cuál no podía despertar. Mientras tanto su cuerpo expresaba los efectos de la planta antes ingerida, comenzó a vomitar mientras que aumentaba la temperatura de su cuerpo y empezaba a  sudar. Estos y otros efectos obtuvieron los participantes que lo acompañaban en una ceremonia que duro aproximadamente hasta las seis de la mañana en la carrera 9 con calle 10 en el centro de Bogotá.

ayawasca, planta del Putumayo

ayawasca, planta del Putumayo

En el departamento del Putumayo se encuentra el yagé, para prepararlo en  la corteza se desprende de los bejucos gruesos y se hierve en agua; en la mayor parte de la Amazonía colombiana, la corteza simplemente se amasa en agua fría. En ocasiones el líquido amargo resultante se fortifica con un número de otras plantas. Los aditivos usados frecuentemente son la hojas de Oco-yagé o chagropanga, diplopterus cabreraza (malpighiaceae) y chacruna, psychotria viridis (rubiaceae).

Los chamanes del Putumayo hacen uso de este alucinógeno para lograr sus visiones, su fuente más importante de conocimiento. “Bebemos yagé…”, dice Isidro Jacanamijoy, taita de la tribu Inga”…el espíritu comienza a hablar, y nuestras almas son liberadas de nuestros cuerpos”. “Uno se transforma con el espíritu del Yagé, él indica que enfermedad tiene, quien le hizo daño, si se puede curar o no, después le muestra las planticas que pueden curarlo”.

Para continuar leyendo el Reportaje haga click acontinuación. 

Ingresamos en una habitación amplia de aproximadamente 10 metros de largo por unos 6 metros de ancho, pintada de color blanco y adornada con instrumentos musicales hechos por los indígenas de la tribu Inga, también hay una hamacas de color café y un pequeño baño ubicado en la parte derecha de la habitación.  Hay 15  personas que habían apartado su cupo con antelación. No hay ningún símbolo común de los indígenas como se pensaría, plumas o taparrabos por el contrario el taita pasaría por un campesino; un hombre de monte con piel curtida y manos de labrador, pantalón, camisa y una ruana de rayas rojo con blanco. Pertenece a la etnia Inga y junto a otros indígenas empiezan a cantar y a bailar alrededor del salón, mientras tanto preparan a cada participante haciendo una limpieza previa en cada uno con plantas, la toma la bebida esperada se da hacia las 11 de la noche con la coordinación del taita y de otros indígenas que suministran el yagé a cada persona en un espacio determinado.

Carlos tenía la curiosidad de probar la bebida milagrosa, que cura todos los males, acompañado de su amigo Fredy pagan $50.000 pesos a un indígena Inga llamado Víctor Tandiuy esperando una mejoría, después de unos minutos de tomar la bebida adquiere síntomas similares a los de Osman.

Augusto Pérez Director Corporación Nuevos Rumbos  afirma que el yagé es una bebida alucinógena que ha sido utilizada desde tiempos ancestrales por los indígenas de la Cuenca amazónica y que actualmente tiene mucha acogida en algunas de las grandes ciudades de Sur América (también conocida como Ayahuasca, Caapi o Santo Daime). Se obtiene con base en un bejuco selvático que se hierve o se tritura, por lo general en compañía de algún aditivo (también vegetal) que es el responsable de la mayor parte de las alucinaciones.

 

¿Qué piensa de un ritual y una planta que es propia del putumayo y está siendo comercializada en Bogotá?_ “Es bastante complicado, es como la coca se convirtió en un adictivo pero realmente era algo que se utilizaba para sanar heridas. El problema que existe es que está siendo manipulado por personas inescrupulosas que buscan un lucro, se han presentado casos de personas muertas, pues no se ha suministrado de manera eficiente”

Hernando Benavidez ha probado está planta desde pequeño en el putumayo, en entrevista comenta acerca de  los beneficios que le ha traído la planta.

 

 

Nacido en Putumayo y ha tomado varias veces Yagé

Nacido en Putumayo y ha tomado varias veces Yagé

 

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Según información de la página de la Corporación Nuevos Rumbos las culturas tradicionales lo utilizan con fines rituales y religiosos, por lo cual se considera que el bejuco es una planta sagrada. Adicionalmente, hay grupos populares rurales y urbanos que lo consumen con fines curativos en ceremonias en las que hay un chamán y un paciente. Se cree que a través del yagé es posible detectar los orígenes de la enfermedad para poder así curar a la persona. En las ciudades se ha difundido su uso especialmente entre grupos de intelectuales y de jóvenes que lo consumen con fines recreativos o por motivos espirituales, muchas veces ligados a fenómenos tales como la “nueva era”.

Durante la experiencia y luego de desnudar el cuerpo de cada personaje involucrado en la ceremonia, se empezaron a notar ciertos efectos  al parecer naturales como náuseas, diarrea y vómito. Según Catherine Tcherasi, quien ha vivido en el putumayo piensa que la experiencia es diferente tanto en Bogotá como en el putumayo, pues haya la naturaleza y la lejanía de las personas hace que la experiencia se viva realmente.


A diferencia de la mayoría de las sustancias alucinógenas, el yagé se asocia con un bienestar general durante los días o semanas posteriores al consumo del mismo.

Sin embargo la bebida no resulta ser tan benéfica como se dice, en especial si está en malas manos. Un artículo de la página de la emisora de radio santa fe,  relata la historia de una mujer que murió por ingerir la bebida.

http://www.radiosantafe.com/2008/02/25/mujer-murio-tras-consumir-yage-en-bogota/

 

 

MUJER MURIÓ TRAS CONSUMIR YAGÉ EN BOGOTÁ

Febrero 25, 2008

Tras un ritual en un centro indígena del Barrio Normandía de Bogotá, murió una mujer de 40 años de edad al consumir yagé. La mujer fue aconsejada por una médica homeópata que la estaba atendiendo por dolencias gástricas, quien le recomendó beber la sustancia para curar sus problemas espirituales.

La mujer, su esposo y su hija asistieron el pasado viernes al ritual que comenzó hacia las 6 de la tarde entre rezos y cantos y hacia las 11 de la noche les dieron a tomar la planta. Tras beber, la mujer comenzó a convulsionar y a agitar su cuerpo fuertemente.

Entonces cuatro hombres trataron de controlarla hasta que de un momento a otro se quedo quieta. Sin embargo, los indígenas manifestaron que eso era un proceso normal, pero a las 5:00 de la mañana la mujer ya no tenía signos vitales. La víctima deja dos hijas, una de 19 años, que ya había ido a tres sesiones, y otra de 13 años.

Es increíble ver como la cultura a cambiado a través del tiempo, algo que era arraigado a una costumbre de un pueblo indígena y que hoy en día se haya visto transformado, la toma de la bebida del yagé se convirtió en comercio dado a las diferentes razones que tuvieron los indígenas de distintas tribus de Colombia en este caso los Inga.

Por obvias razones el tratamiento que se le ha dado a la planta, no ha sido el más indicado y está causando estragos en la sociedad, por una parte muertes por el mal uso y por otra parte la venta irregulada de la planta que está convirtiendo adictivos a algunos que la toman.

Por otra parte la experiencia que se vivencia en dicha ceremonia es diferente, ya que en el Putumayo se está alejado del ruido y de las preocupaciones además que existe una mejor preparación.

En Bogotá hay diversos grupos que venden el alucinógeno como pan caliente desde $10.000 a $400.000 pesos a personas incautas que no tienen la preparación suficiente para la toma de la planta, además el sitio no es el más conveniente para dicha ceremonia, la carrera 10 está al frente del centro comercial en el que realizan el evento, el ruido de los carros, la contaminación, los celulares y sin contar un pequeño baño al que los participantes deben entrar para botar lo ingerido.

Luego de terminada la sesión hacia las seis de la mañana, los participantes están débiles pero satisfechos por la ceremonia, otros un tanto deprimidos y otros alegres por el éxtasis que sintieron la noche anterior.

Afirma Osman-”Esto es mejor que estar en una rumba, lo pienso repetir cuando pase algún tiempo”. Para otros es sólo cuestión de respeto por una cultura que luego de haber probado la mata milagrosa y al sentir la mejoría no la probarán jámas.

Afirman persona que ya lo han probado “es mejor vivir esta experiencia en el Putumayo o en otras parte de la selva pues en Bogotá no es el lugar más adecuado aunque ya la hayan tomado aquí”.-“Muchos toman la planta pero esta se convierte en una adicción, es un alucinógeno”

Para escuchar el audio de click en el enlace

 

 

 

 

 

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One comment

  1. quiero hacer una pregunta hay algun numero gacias



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